Los entrenamientos previos a la pretemporada de la Fórmula 1 comenzaron el lunes y este jueves, por primera vez, con tres días de retraso, dijo presente el tan esperado Aston Martin de Adrian Newey.
El AMR26 salió del garaje a duras penas, en color fibra de carbono y armado por los mecánicos pocos minutos antes de salir a pista, casi en tiempo récord. Lo probó solamente Lance Stroll, pues Fernando Alonso se quedó observando a distancia, pero muy de cerca la máquina que conducirá este año y armado por uno de los mejores ingenieros en la historia de la competición.
Las exigencias de la oficina hicieron que el auto de la escudería inglesa se atrasara más de lo normal, pero lo que se ha visto de buenas a primeras revelan un monoplaza extremo en todos los sentidos, muy diferente a todos los que han girado en el apartado aerodinámico.
El nuevo auto de Aston Martin apenas completó unas pocas vueltas en Montmeló, por lo que su jornada no fue productiva y no se esperaba que lo fuese después de que saliera directo de la fábrica a la pista. Cuatro giros son los que completó el AMR26 con un tiempo de 1:46.404, terminando tras esas pocas vueltas y bajo bandera roja.
Hay que afinar cosas en la nueva escudería de Newey, que terminó incluso detrás del Cadillac de Sergio «Checo» Pérez (1:21.024 en 66 vueltas) y ni hablar del Mercedes -favorito- de Russell con 1:16.445 (77) y Antonelli con 1:17.081 (90).